MIGUEL AGUERO

Cómo hacer para que otros escuchen tus ideas

400Durante muchos años hubo algo que siempre me pasaba al momento de conversar con la gente. Me costaba tremendamente transferir mis ideas a otras personas. Cada vez que tenía una idea, podía pasar meses en tratar de venderla a otra persona o equipo para que fuera puesta a pruebas. En ocasiones, inclusive, tenía que regalar mi idea a otra persona para que fuera ella quien la vendiera, para poder así ponerla en práctica.

Photo Credit: TechYizu via Compfight cc
Photo Credit: TechYizu via Compfight cc

No comprendía por que me pasaba eso, hasta que presté mucha más atención a la forma en la que yo mismo transfería mi mensaje a otros. Fue sorprendente, cuando descubrí que la raiz del problema no era con mi capacidad de transmitir el mensaje, sino con mi incapacidad de escuchar a otros.

Mi esposa durante mucho tiempo, me decía que yo tenía un problema, y era que no dejaba a las otras personas hablar. Cuando la otra persona empezaba a hablar, en mis pensamientos venía la claridad de las ideas y sentía que tenía que exponerlas inmediatamente o la idea se perdería. Así que a mitad de la conversación, por lo general, terminaba interrumpiendo a la otra persona y exponiendo mis propias ideas.

Estoy seguro que en muchas ocasiones, yo aportaba ideas que ayudaron a solucionar muchos problemas. De hecho, muchas de esas ideas que aportaba, terminaban incorporándose mucho tiempo después. Sin embargo, no conseguía la fórmula para hacer que las otras personas adoptaran la idea inmediatamente, y eso me tenía tremendamente frustrado.

Todo eso ocurrió, hasta que descubrí que mi esposa tenía razón. Comencé conscientemente a quedarme callado aunque tuviese una gran idea y  dejar a la gente a hablar para que terminaran la suya. Descubrí un mundo nuevo y una de las mejores herramientas de liderazgo e influencia que una persona puede tener.

Al momento de escuchar a la otra persona, estás diciéndole indirectamente, que te interesa escuchar su opinión y sus ideas. Eso se convierte primeramente en un gesto de cortesía y la gente no puede resistirse a un gesto de esa magnitud. Además, comienzas a percibir con mayor claridad, hasta que punto la persona está dispuesta a recibir tu opinión o  está completamente convencida que la suya es la única opción.

De esta experiencia, he aprendido algo que me ha parecido tambien sumamente poderosa. Cuando escuchas a una persona, puedes percibir lo que la personas realmente espera de tí. En ocasiones, la persona lo único que quiere es ser escuchada; otras veces simplemente quiere darte una dirección (en caso que ella ejerza algún poder sobre tí); y en otras, la persona quiere saber que piensas o de que manera puedes ayudarla (la verdad es que he notado que esta es la menos común de las 3 razones). Si logras captar alguno de estos momentos, sabrás con mayor claridad cuando es el mejor momento para exponer tu idea y por lo tanto, el mayor momento de influencia.

El liderazgo es influencia y la mejor forma de hacerlo, es comprender cuando es el momento perfecto para transferirle tus ideas a esa otra persona. Ahorrarás mucha más energía y serás mucho más efectivo en el mensaje hacia las otras personas.

¿Te ha pasado que cuando hablas con otra persona, la interrumpes para exponer tus ideas?