MIGUEL AGUERO

Persigue tus sueños

¿Qué nos va a deparar el futuro? es una pregunta que nos hacemos muchas veces, pregunta se hace muy persistente cuando estamos en un período de transición en nuestras vidas.

persigue tus sueños
Photo Credit: ~Oryctes~ via Compfight cc

Hasta hace unos días atrás ha estado sonando muy seguido en mi cabeza y aunque parezca halado de los cabellos,  incluso me encontré googleando “¿Qué va a ser de mi vida?”.

Este Artículo fue escrito por mi amiga Dolis Guilarte. Conocí a Dolis profesionalmente y tuvimos la oportunidad de compartir muchas experiencias increíbles, hasta que tomó la decisión de embarcarse en una nueva aventura rumbo a Chile. En este artículo, Dolis comparte la experiencia que muchas personas vivimos al momento de dar el primer paso en pro de alcanzar nuestro sueños y emigrar a otro país. Dolis también ha empezado recientemente a escribir en su propio Blog y continuamente la apoyo para que siga desarrollándose como Blogger. Este es su Blog http://bellezasoft.wordpress.com/

Después de tres años en el que tuve que dar un vuelco a mi vida por haber decidido emprender estudios de Magister fuera de mi país, en este caso en Chile (para mi un sueño que tenía desde hace un tiempo y que empezaba hacerse realidad), período en el que tuve que adaptarme al clima, la forma de vestir, la comida, la forma de hablar ,las leyes, en fin todo ese montón de cosas que se presentan a un inmigrante.

Por un lado me encuentro empezando de cero.  Mi familia y to tuvimos que encontrar un sitio donde quedarse, y esto significaba entregar comprobantes de ingresos económicos (que obviamente no tenía),  además, debí enfrentar a que me despidieran por primera vez en mi vida, del primer trabajo encontrado. Y por si fuera poco, tuvimos que batallar con una fiebre de mi hijo que me hizo entrar en pánico por estar solos y sin ayuda familiar. Sin embargo, debí superar el miedo (más bien terror) y confiar a que las cosas iban a ir bien. Es allí donde sale tu instinto de supervivencia y la única opción es no fracasar en el intento.

Por otro lado, cada tarea  lograda era un motivo de satisfacción para seguir adelante. Desde encontrar un departamento (en donde la única referencia comercial que tienes es tu palabra), el encontrar empleo, la visa aprobada, el comprar (sin endeudarme) una lavadora,una nevera, un televisor, hasta conseguir  el reconocimiento de tus compañeros de universidad al aprobar cada asignatura. En fin cada pequeña cosa realizada era seguir reafirmando día a día y pasito a pasito que los sueños sí pueden hacerse realidad.

Todo había estado marchando sobre ruedas, hasta que sin aviso alguno, empecé a sentir una falta de combustible. Sí,  ese combustible que me llevó a sacar una carrera universitaria aún cuando decían ¿para qué? si ya eres técnico,  el que me llevó a renunciar a la empresa donde llevaba 11 años para ir a emprender un programa en IBM (y que no era seguro que me dejaran una vez terminara), o  el que me llevó a renunciar a IBM, para ir a una empresa de desarrollo en donde el nivel de exigencia y nivel de estrés me llevaron al límite de capacidades que no sabía que tenía. Ese  mismo combustible que me llevó a irme de mi país natal.

Ya casi a punto de completar ese gran sueño y con una tesis a punto de finalizar,  con muchos logros y fracasos a cuestas y ahí estaba yo, preguntándome: ¿qué va a ser de mi vida?  Aunque busqué en google y conversé con varias personas al respecto,  muy en  el fondo sabía que esa respuesta  sólo la tenía yo.

Recientemente estaba leyendo el libro Adulterio de Paulo Coelho y estaban estas líneas :

“Perseguir un sueño tiene un precio. Nos puede obligar a abandonar nuestros hábitos, nos puede suponer dificultades, nos puede llevar a la decepción… Pero por muy caro que sea, nunca es tan alto como el precio pagado por aquellos que no se atrevieron a perseguirlo. Porque esas personas, un día, al mirar atrás, oirán a su propio corazón diciéndoles: «He desperdiciado mi vida»”

Estas líneas me dieron ese combustible del que tanto hablaba al inicio de este artículo. Es el de perseguir un sueño y hacerlo realidad. Los sueños son lo que nos permite mantenernos en la cresta de la ola, el que nos hace salir de nuestra zona de confort (si esa que tanto nos gusta),  lo que mueve nuestra existencia, lo que nos permite aprender, descubrir cosas nuevas, ser mejores personas, mejores amigos, mejores padres y esposos.

Después de varias charlas conmigo misma y buscando dentro de mí, encontré un sueño escondido que había dejado botado hace unos años atrás. Siempre he querido hablar inglés, pero por una u otra razón no lo he concretado. Así que sin esperar más a que el desánimo y  el desinterés siguieran desgastando mi ser, decidí investigar donde inscribirme, cuanto pagar,  cuando empezar y aquí estoy ansiosa esperando que comiencen esas clases para dar todo lo mejor de mi.

Con todo esto, el mensaje que quiero transmitirte, es que nunca nunca dejes de tener un sueño. No importa que tan grande o pequeño sea, no importa si a otras personas le parece insignificante. Lo imprescindible es que tú creas en ese sueño y me gustaría dejarte esto que escribí hace unos meses atrás (cuando ya se agotaba el combustible) y que lo he adaptado para compartirlo en este artículo:

No tengas miedo a las cosas nuevas,
Ten miedo a la seguridad y lo confortable, miedo a la costumbre,
Ten miedo a dejar de arriesgarlo todo,
Ten miedo a que tus alas dejen de volar,
Ten miedo a que el deseo de más se vaya extinguiendo,
Ten miedo a que buen un empleo te quite la libertad de ser tu,
Ten miedo a dejarte absorber por el sistema,
Ten miedo a ser esclavo del tiempo,
Ten miedo a esperar que vengan a ti  los cambios en lugar de ir a buscarlos tu,
Ten miedo a vivir en la rutina sin la adrenalina de lo inesperado
Ten miedo a vivir sin un sueño que perseguir.